Misión

  • Trabajar con y para las poblaciones desfavorecidas, con el objetivo de contribuir a romper el ciclo de la pobreza.
  • Contribuir en la creación de un mundo socialmente más justo dando oportunidades reales a los niños y los jóvenes de los países del Sur. Incidir de manera especial en las mujeres, empoderándose las para que puedan decidir su futuro.
  • Potenciar la escolarización y la formación de los niños y de los jóvenes. La educación es el valor más efectivo y sostenible que tiene la persona para crecer individual y colectivamente, y la escuela una de las mejores herramientas para conseguirlo.
  • Alcanzar una sanidad digna y universal en los países del Sur. El estado de salud de la población es un factor que condiciona el desarrollo. Una salud precaria disminuye la capacidad laboral y la productividad de las personas, y una mala salud afecta el desarrollo físico de los niños, la escolarización y el aprendizaje.
  • Desarrollar salud y educación para ayudar a romper el círculo de retroalimentación de la pobreza. Consideramos que una apuesta fuerte para mejorar la salud y la educación es una de las grandes herramientas para romper el círculo de la pobreza, de la injusticia y de la desigualdad.
    Sensibilizar nuestra sociedad ante un mundo lleno de desequilibrios e injusticias sociales.

Visión

Nuestra visión es la de un mundo donde todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos y disfrutar de una vida digna, focalizándonos en dos derechos básicos: la salud y la educación.

Como organización, reafirmamos la apuesta para las personas y la coherencia entre acción y compromiso ético, como los ejes básicos que orientan nuestro desarrollo y crecimiento.

Objetivo

Contribuir al desarrollo de las poblaciones más vulnerables a través del refuerzo integral y transversal de los sistemas de salud y de educación.

Valores

  • Entusiasmo y optimismo: Los retos son muchos pero se deben afrontar con entusiasmo, optimismo y sin desfallecer. Perseverar ante las adversidades y centrar el esfuerzo en el futuro, en el largo plazo, conscientes de que el impacto duradero requiere su tiempo.
  • Rigor: Perseguir nuestra misión, con disciplina y rigor, con el fin de maximizar nuestro impacto. Ceñirnos a los más altos estándares, buscando la excelencia. Asumir la responsabilidad de nuestras acciones y rectificar en nuestros errores, reconociendo nuestra responsabilidad ante las comunidades donde trabajamos.
  • Respeto: Ser muy conscientes de que los países donde se desarrollan los proyectos no son nuestros. Respetar su cultura, su diversidad, sus prioridades, sus valores y las personas. Rehuir las actitudes de prepotencia y condescendencia.
  • Eficacia: En el diseño de nuestros proyectos adoptar los principios definidos en la “Declaración de París de 2005” para mejorar la eficacia de la ayuda al desarrollo: la apropiación, la alineación, la armonización, la gestión por resultados y la corresponsabilidad. Lo que se busca con la aplicación de estos principios es garantizar que la ayuda se oriente a satisfacer las necesidades y las prioridades definidas por los mismos beneficiarios y beneficiarias, a desplegar las capacidades de los países socios del Sur para desarrollar, implementar y rendir cuentas a la ciudadanía de las políticas que emprendan ya promover la colaboración entre todos los actores de la cooperación, sumando esfuerzos, potenciando su impacto y evitando así la duplicación y fragmentación de la ayuda y la pérdida de los ya escasos recursos .
  • Sostenibilidad: Todos los proyectos seguirán las líneas destacadas de cooperación asegurando la sostenibilidad de los mismos
  • Abordaje integral al reto de la pobreza, trabajando de forma cohesionada en los dos ámbitos que constituyen nuestras señas de identidad: cooperación para el desarrollo, y la movilización social y educación en valores. Entender que sólo conectando lo local con lo global, a través de esta visión integradora, podremos generar cambios efectivos que garanticen los derechos básicos de las personas.
  • Colaboración: Ser conscientes de que nuestros recursos y capacidades son sólo una pequeña parte de lo que se necesita para lograr nuestros objetivos, teniendo la fuerte convicción de que nuestra capacidad para conseguir un impacto es mayor cuando se trabaja con los demás, creando sinergias y aprendiendo unos de otros. Tratar a los demás con respeto y esforzarse por hacer nuestro trabajo en nombre de la transparencia, apertura y humildad. Asumir riesgos y aprender tanto de los éxitos como de los fracasos.
  • Compromiso: Tener un compromiso profundo con las comunidades con las que trabajamos así como con todas las entidades públicas y privadas, e individuos que hacen posible nuestra labor.

Transparencia

La transparencia y la rendición de cuentas son dos aspectos claves para mantener la confianza y la credibilidad de la sociedad en las ONG, tal como lo demuestra el debate mediático de los últimos tiempos. Nuestra legitimidad se basa en la rendición de cuentas. La transparencia y la rendición de cuentas son signos de identidad de la Fundación Ipi Cooperación. Como pone de manifiesto nuestra visión, apostamos por ser una organización cada día más eficaz, eficiente, bien gestionada, orientada a resultados, transparente y comprometida en rendir cuentas a la sociedad.

Nuestros donantes y socios y la población desfavorecida con y para la que trabajamos han depositado su confianza en nosotros. Por ello, rendir cuentas es una exigencia ética. Tenemos la responsabilidad de demostrar que nuestras cuentas son claras, que trabajamos con eficiencia y eficacia y que nuestras actuaciones están dirigidas según nuestra misión, conseguir el máximo impacto para que todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos fundamentales y disfrutar de una vida digna.